Presentación

Ayer un sueño… hoy una realidad.

Tras una larga experiencia en la civilización europea, tras tantos años dedicados a una actividad maravillosa y ejemplar, con Florence Nightingale como modelo, leyenda por la que tengo una profunda admiración, tras tantos años de reflexión y trabajo, tengo la suma felicidad de anunciaros la creación de la asociación sociocultural “Pingo de Gente”.

Nació para ayudar a los jóvenes brasileños más desfavorecidos, desde el primer año de secundaria, a adquirir la cultura y aprender informática e idiomas, deportes y música.

Es un seguimiento escolar muy fuerte, totalmente gratuito, supervisado por profesionales competentes que les van a acompañar hasta el final de la secundaria. Profesionales que, día tras día, con ternura, paciencia y saber, les preparan a hacerse un hueco dentro de la sociedad y a gozar de una calidad de vida mejor. Hay que tener en cuenta que más de la mitad de los adolescentes brasileños provenientes de clases pobres, con la secundaria terminada pero sin preparación profesional, recursos económicos y oportunidad para seguir con la carrera universitaria, caen en caminos más “fáciles”, o sea: drogas, prostitución, robo, alcoholismo… en una palabra: ¡caída al infierno! Los diarios brasileños nos muestran esta terrible realidad cotidiana.

Tras 27 años fuera de Paraguaçu, situada a 485 Km. de la capital, São Paulo, y con una población cerca de los 43 889 habitantes, me encontré con una ciudad taciturna, en la cual la clase pobre es mayoritaria. La ciudad fue creada en 1915, en una superficie de 1000 km² para una población principalmente femenina.

Compruebo que existe una violencia juvenil a veces cruel… La calle, las niñas-madres, los niños-padres. También hay un acentuado analfabetismo en los adultos. ¿Carecerán de medios? Sin ninguna duda, hay una carencia de compromiso humano por parte de todos.

La enseñanza es dura a veces: respetar las reglas, respetarse a sí mismo y a los demás, y a la colectividad en general, son valores elementales de una buena educación, pues les permitirán a los jóvenes enfrentarse al mundo de mañana.

Mi experiencia de vida personal y profesional me anima en mi empresa: el acceso a la educación y a un trabajo honesto garantiza una mejor calidad de vida, y también el descubrimiento de otras culturas a través de la lectura, que constituye una terapia indispensable y útil.

¿Cuántos adolescentes de Paraguaçu habrían tenido la posibilidad de leer un libro? ¿Cuántos niños habrían tenido el placer de viajar por el mundo en compañía de héroes y aventureros leyendo libros, o habrían podido descubrir otras civilizaciones mediante la lectura? ¡Desgraciadamente, no muchos!

Estoy segura de que a la juventud de Barra Funda, Vila Nova, Vila Mirim, etc., le asusta el futuro. Pero a todos nos asusta lo “desconocido”. Sin embargo, si seguimos con los brazos cruzados sin hacer nada, con el tiempo será inevitable la decadencia de estos jóvenes. En cambio, si dejamos nuestras diferencias aparte, hay una posibilidad de construir y reeducar juntos una juventud de Paraguaçu más sólida culturalmente.
¡De algo estoy segura: esa juventud no quiere oír más palabras que se lleva el viento, sino acciones que permanecen!

Juntos, con la asociación “Pingo de Gente”, podemos vencer el miedo, la angustia, las preguntas sin respuestas por la comprensión de la vida, la responsabilidad, la prevención y la intervención.

“Pingo de Gente” no nació para juzgar mal a esta juventud carente de todo, sino para caminar junto a ella, cogiéndola de la mano, reconociendo sus méritos, apoyándola mediante profesionales de gran calidad para reducir al mínimo todos esos errores, esas injusticias, esos fallos. Nuestra ayuda se apoya en el respeto, la comprensión y la tolerancia.

La asociación sociocultural “Pingo de Gente” saldrá más fuerte junto a los niños pobres al aportarles un seguimiento pediátrico más presente, con estructuras apropiadas para una mejor acogida profesional, sin olvidar el valor fundamental de la mujer y de la familia en la sociedad. Estaremos atentos a sus problemas y sus preguntas. Juntos intentaremos encontrar las soluciones más apropiadas y definitivas, tanto en el sentido profesional como social o familiar.

A partir de hoy nuestro objetivo fundamental es crear un registro de todas las criadas de Paraguaçu, sean pagadas al día, a la hora o al mes. A partir del momento en que están al servicio de alguien, este trabajo tendrá que ser reconocido, y lo será. Un mérito justo y legal. En ese sector permanece un fuerte prejuicio y una gran discriminación. Una mejor consideración de la profesión de “empleadas del hogar” permitirá a todas las madres que se encuentran en esa situación ofrecer a sus hijos una comida mejor para las fiestas navideñas, así como un 13º mes de sueldo.

La peor de las emociones humanas es ver a una madre llorar por la muerte de su hijo, separarse de un hijo o llorar porque sus hijos le piden de comer y no puede darles nada… La falta de recursos adecuados, de comprensión, de infraestructuras modernas y del valor para aplicar las leyes vigentes, que podrían evitar ese dolor, hacen de las madres de Paraguaçu unas mártires, ejemplo de un sistema silencioso. Me pueden creer, sé de qué hablo. Esas madres ya han llorado demasiado. ¡Basta ya!
También nos centramos especialmente en la tercera edad, “nuestra enciclopedia ambulante”, la valoramos, le tenemos cariño.

Toda sociedad digna de ese nombre sabe que la buena calidad de vida de una población empieza por la salud y la educación. Sin esos dos pilares esenciales, el individuo es un paria en la sociedad con todos los inconvenientes y consecuencias inherentes. Una población feliz es una población con buena salud y educación.

Pueden rezar… pues sin fe y una vida religiosa activa, no somos nada. Pero con sólo oraciones nunca conseguiréis curar. Se necesitan medicinas, tratamientos, exámenes médicos de calidad, prevención en todos los campos, también necesitamos formación para tener profesionales competentes y responsables, una acogida atenta y respetuosa para estar a la escucha de los pacientes día y noche. Como profesional de la salud, no puedo acallar uno de los problemas más graves que me encontré en Paraguaçu: el cáncer. En proporción, esa enfermedad afecta a un gran número de personas de ambos sexos y de todas las edades y clases sociales (en general los pobres y la clase media baja), entre los cuales algunos se salvarán y muchos entregarán precozmente el alma a Dios.

Mi familia ha llorado a cuatro de sus miembros.
Sin embargo, en medio de tanta frustración hay una luz: los ángeles custodios de Paraguaçu, o sea, el cuerpo de bomberos, que se dedica a servir día y noche. A veces me pregunto cuál sería el destino de esa población, principalmente los más pobres, sin la ayuda de los bomberos. Están presentes a pesar de la carencia de recursos materiales y humanos, pero sus sonrisas, su abnegación y su respeto nunca faltan.

Conociendo profundamente las necesidades de la población, distribuyen a su manera fraternidad, confianza e igualdad.

Intervendrán cambios necesarios, pero “Pingo de Gente” entrará en ese periodo con talento, audacia, un entusiasmo real y una simplicidad total, en busca de un futuro mejor. ¡Se lo merecen!

Una notoria personalidad europea dijo: “El respeto por los demás, en particular por los más débiles, es el signo de una verdadera democracia”. Por esa razón, y muchas más, invito a todos los hombres y mujeres de buena voluntad a que tengan un pensamiento especial hacia Brasil, mi país, y hacia todos aquellos niños que “hoy juegan a ser adultos”, para ayudarles a ser los hombres y mujeres respetables de mañana.

No, no son ustedes responsables de toda la “miseria del mundo”, en particular la de un país como Brasil, pero se trata de poder decir luego: “Formé parte del advenimiento de esa realidad y estoy orgulloso de ello”.

Súbanse con nosotros a este tren de la solidaridad. Ayúdennos en cada etapa a compartir la confianza, la perseverancia, el respeto, la responsabilidad y la abnegación para una formación cultural justa y adecuada y un futuro sin miedo, con una confianza total en la juventud de hoy.

Hago un llamamiento a todos los responsables de las compañías filiales establecidas en Brasil. Un gesto en favor de mis jóvenes y mi pueblo. De algo estoy segura, no van ustedes a perderse ese tren que saldrá para un largo viaje hacia un destino lejano, pero agradable y productivo.

Crear es recordar… los recuerdos son fuente de energía, valor y esperanza.”
Víctor Hugo

Dios esté con vosotros.

María Magdalena Gonçalves dos Santos
Presidenta fundadora
Asociación sociocultural “Pingo de Gente”. ONG internacional, Brasil, Bélgica, Europa